Almacén de reflexiones e ideas fugaces de un tipo que no tiene memoria y sólo sabe funcionar pensando a base de preguntas.
martes, 1 de enero de 2013
jueves, 9 de agosto de 2012
Micro estudio I: Almacenando archivos en la nube (proveedores)
Como últimamente estoy probando varios clientes de gestores de archivos en la nube, me estoy encontrando con algunas cosas curiosas. La que me he destacado, es la fecha de aparición del servicio. Primero pongo los datos, luego ya los reflexiono.
- Box: 2005
- Carbonite: 2006
- Cubby: 2012
- DropBox: 2007
- Google Drive: 2012
- InsSync: 2010 (1)
- Mozy: 2005
- SafeCopy: 2008 (1)
- SkyDrive: 2012 (2)
- SpiderOak: 2008 (1)
- SugarSync: 2008
- Wuala: 2008
(1) No es posible encontrar fechas, la fecha señalada es la de la entrada más antigua de su blog.
(2) Realmente, Microsoft lanzó el servicio en 2008, aunque lo cambió a SkyDrive en el 2012.
Como se puede observar, los servicios que se reconvierten a “nube” (Box, Carbonite, etc.) son anteriores al 2008, que es cuando surgen la mayoría de servicios, y curiosamente siguen una línea de negocio muy clásica (ofreciendo 15 días de prueba, o la aplicación nativa si se escoge una licencia de pago, etc.) desde mi punto de vista, de dudosa eficacia.
Lo curioso es que los “gigantes” Microsoft y Google han sido los últimos en incorporarse. ¿Por qué lo han hecho al final? es posible que se hayan dado cuenta tarde (ya son demasiado grandes para innovar a toda velocidad) o que se han esperado a ver qué tal les va a los pequeños para ver si vale la pena el mercado.
En mi opinión se trata más de lo segundo que de lo primero. Microsoft lanzó el MS Word cuando ya estaba casi asentado el Word Perfect (el pionero de los editores de texto) y Google salió al mundo con Yahoo y Altavista como buscadores que todo el mundo consideraba definitivos.
sábado, 4 de agosto de 2012
Micro-estudio I: Almacenando archivos en la nube
Antecedentes… se me acabó el espacio
Cuando inicio esta entrada mi cuenta de DropBox está a punto de desbordar. Lo interesante es que no la estoy desbordando yo con mis archivos, sino el intenso uso que estoy haciendo para trabajar de forma colaborativa con compañeros y alumnos. Cada vez compartimos más archivos de trabajo, y el resultado es que se incorporan a los gigas gratuitos.

Como no sé apenas trabajar sin semejante herramienta me he encontrado con el dilema de ver cómo salgo de la situación. La primera opción que me ha venido a la cabeza ha sido la de aumentar el tamaño de la cuenta. Como cada vez que se debe pagar, se debe comparar entre la oferta existente (como buen consumidor y, para qué negarlo, consumista) me he complicado la vida comparando los sistemas similares a DropBox que he localizado (a fecha de esta entrada en el blog, claro)
¿Qué servicios hay en “la nube” para gestionar archivos?
Existen… y son muchos más de los se conocen
Realmente hay una gran cantidad de servicios de almacenamiento y gestión de archivos en Internet. Como la mayor parte de los casos, las mejores recopilaciones las tiene Wikipedia. Es muy interesante ver cómo la cuestión de gestionar archivos en Internet recibe distintos nombre y, ciertamente, son servicios diferentes.
Una cuestión interesante es que un servicio, como DropBox puede considerarse tanto un sistema de compartición de archivos (pues se puede asociar una URL a cada archivo), como un sistema de copia de seguridad (pues almacena un historial de archivos, y es posible recuperar versiones anteriores de un mismo archivo) y un sistema de almacenamiento en la nube (pues permite tener sincronizados en varios ordenadores los mismos datos).
Para mí lo mejor es tener los archivos en local y sincronizar, por medio de un programa nativo del sistema operativo del ordenador con el servicio en la nube. Además el servicio debe actualizar las posibles copias en el resto de ordenadores. Casi todos los servicios, están ofreciendo estas capacidades, por ello, imagino que en un futuro ya no se diferenciarán.
Y los más conocidos son…
Evidentemente, lo primero que se me ocurre es buscar si hay alternativas (o complementos) a DropBox. A continuación, la lista de los que he probado (en orden alfabético), junto a la compañía (siempre tengo curiosidad de quién está detrás de un producto), si disponen de programa sincronizador (columna PC), los gigas que dan gratuitos y la fecha en que apareció el servicio (para comprobar que no siempre los primeros son los que triunfan)
| Servicio | Compañía | PC | Gigas |
| Box | Box, Inc. California (USA) | Sí (1) | 5 GB |
| Carbonite | Carbonite Inc. Massachusetts (USA) | Sí | Ilimitado (2) |
| Cubby | LogMeIn, Inc. Massachusetts (USA) | Sí (3) | 5 GB |
| DropBox | Dropbox Inc. California (USA) | Sí | 2 GB |
| Google Drive | Google Inc. California (USA) | Sí | 5 GB |
| InsSync | Insynchq Pte. Ltd. Florida (USA) | Sí | 5 GB |
| Mozy | EMC Seattle (USA) (4) | Sí (5) | 2 GB |
| SafeCopy | CirrusApps LLC. California (USA) | Sí | 3 GB |
| SkyDrive | Microsoft Corp. Washington (USA) | Sí | 7 GB |
| SpiderOak | Spider Oak Inc. Illinois (USA) | Sí | 2 GB |
| SugarSync | SugarSync, Inc. California (USA) | Sí | 5 GB |
| Wuala | LaCie AG. Zurich (Suiza) | Sí | 5 GB |
(1) Para disponer de un programa nativo, se debe actualizar a una cuenta de pago.
(2) Para disponer del espacio hay que subscribirse a una versión de prueba de 15 días.(3) Funcionan por invitación… y estoy en lista de espera.
(4) Aunque la compañía es de USA, el dominio que me aparece es de Irlanda, imagino que optimizan servidores geográficamente y no lo ocultan (es de agradecer)
(5) Igual que (1), sin embargo es posible localizar el software en repositorios. Por ejemplo, Mozy.
Existen ya algunas comparaciones de prestaciones de estos sistemas. Aunque primero quiero probarlos, para ir abriendo boca, la mejor que he localizado está aquí.
¿Pero qué pasa con mis archivos si están en la nube?
Evidentemente, cuando uno sube un archivo a cualquiera de estos servicios, pierde el control del mismo, puesto que el archivo pasa a estar almacenado en un equipo al que se accede a través del servicio. Eso no mayor es problema con los servicios que mantienen los archivos en el equipo local. Algunas de las comparaciones de términos legales:
Por cierto, las tres comparaciones anteriores son del 25 de abril del 2012, interesante.
sábado, 14 de julio de 2012
Chuletas sí, pero con estilo.
Casualmente me encontré en la calle hace unos días una “chuleta” en el suelo y, como profesor, no pude menos que interesarme por ella, o lo que es lo mismo: adoptarla para la colección. Aquí la traigo.
En la docencia, una de las mejores formas de sintetizar y dar una visión general de un tema, incluso de una asignatura, es lo que siempre se ha llamado esquema (en la versión gráfica) o resumen (en la versión redactada). Si el esquema o resumen lo hacemos con letra pequeña, lo optimizamos para que la máxima información quepa en el mínimo de superficie de papel y lo ilegalizamos, le llamamos chuleta.
Mi vertiente docente me hace pensar más de la cuenta en algunos detalles. A fecha de esta entrada en el blog estoy finalizando la preparación de un curso de Arduino para el que estoy buscando material interesante en Internet. Como es un curso no hay examen, por lo que el uso de chuletas no estará prohibido. Eso me ha hecho pensar en el uso docente de la chuleta.
Actualmente, gracias a los programas de maquetación, lo que antes era un aburrido esquema jerárquico (punto 1, punto 1.1, etc.), ahora es posible maquetarlo y darle una visión mucho más atractiva, y práctica. A estas “chuletas” se les llama de diferentes formas. Algunas de las que he localizado, se entiende que para facilitar su búsqueda, son:
- Cheat sheet (hoja de trucos)
- Quick reference cards (referencia rápida)
- Quick guide
- Datasheet (hoja de datos). Más utilizada para la electrónica.
Para ver si son útiles para aprender o trabajar, nada como visitar algunos de los repositorios que hay en Internet.
Lo dicho ¿a alguien se le escapa la gran capacidad docente de las chuletas?
viernes, 1 de junio de 2012
Cocinando estudiantes
Introducción
La reflexión de esta entrada al blog es una metáfora que tenía rondando mi cabeza desde hace unos meses y que se ha terminado de cocinar después de asistir al encuentro profesional TalenOS organizado por la ETSinf.
En el encuentro, los asistentes del mundo profesional han comentado las necesidades que tienen de los profesionales que formamos en la Universidad y los profesores hemos comentado nuestro punto de vista. Para resumir lo que he estado escuchando en las dos horas y media que ha durado el encuentro (y que se me han hecho cortas) emplearé la metáfora a la que hacía mención en el segundo párrafo.
La metáfora
Una simplificación aproximada de lo que hace la Universidad la tenemos en un restaurante donde los alumnos son los ingredientes, los profesores los cocineros, los planes de estudio las recetas y la sociedad, que incluye a las empresas, son los clientes.La reflexión
Simplificando enormemente el tema, el resultado (los platos) que le ofrecemos a la sociedad depende de:- Los ingredientes que nos llegan al restaurante. Pueden llegar en perfecto estado o estar más o menos deteriorados
- Las recetas que se aplican a los ingredientes. Una buena receta dará un buen plato, especialmente si los ingredientes están en buen estado. Una mala receta echará a perder más de un ingrediente en buen estado.
- Los cocineros. En este caso, un buen cocinero puede salvar un ingrediente deteriorado y sobre todo puede darle un “toque personal” a una receta que no es del agrado del cliente.
- Los utensilios de cocina. Los instrumentos empleados también influyen, no es lo mismo estar usando la misma sartén para carne, que para pescado.
Las conclusiones
Después de asistir al encuentro las conclusiones que he sacado han sido las siguientes (culinariamente hablando):- Los platos que preparamos no son exactamente del agrado de los comensales. Algo falla. Por tanto toca analizar qué puede ser.
- Los cocineros no estamos a la moda. Seguimos haciendo tortilla de patatas (y de hecho nos la piden de vez en cuando) pero no hacemos tortilla “deconstruida”.
- El restaurante debe tener cocineros capaces de preparar desde una tortilla hasta un pato a la naranja.
- Los clientes no nos comentan tan a menudo qué es exactamente lo que no les gustó de la receta (si nos pasamos de sal marca “bases de datos” o le faltaba algo de pimienta “redes de computadores”). Evidentemente estos detalles dependen del plato que se esté cocinando.
- Los utensilios deben estar limpios, actualizados y tener suficientes para cocinar todos los platos necesarios.
- A los cocineros se nos promociona a chef y de chef a “chef ejecutivo” si publicamos artículos en prensa de gran audiencia disertando acerca de nuestras grandes recetas y platos cocinados (que generalmente no son los que más piden los clientes). La idea no es mala, porque el restaurante adquiere prestigio y aparece en los primeros puestos de las mejores guías y le van dando tenedores. Aunque parece ser que el tiempo que dedicamos a escribir se lo quitamos al tiempo que hay que cocinar, y es frecuente que se nos quemen los platos y los clientes se quejen.
- La bodega debe tener gran cantidad de variedades de vino hasta tal punto que algunos platos quedarían mejor si el “gran reserva” lo trajese el cliente ya que nuestro presupuesto no da para esos lujos, sin embargo, en ocasiones el cliente se queja del coste del vino. Al final sustituimos el gran reserva por un vino joven e intentamos convencer al cliente de que el plato se aprecia mejor con el nuevo vino.
- Las modas cambian a tal velocidad que terminamos por intentar convencer al cliente de que los platos que hacíamos antes son mejores que esa cocina creativa tan extraña. Además tampoco tenemos tiempo de ir a escuelas de la nueva cocina para actualizarnos.
- Los alimentos que nos llegan no son de nuestro agrado (he evitado el término “mal estado” a propósito, porque no se trata de eso). Nos quejamos porque las patatas no son de la variedad de antes y el arroz es de la marca “Smartphone”. Intentamos avisar al proveedor, pero parece ser que tiene un poco de caos en el almacén y no le quedan fuerzas para solucionarlo.
- No se renuevan utensilios, a veces ni se lavan. Es más, si se rompe la sartén de las tortillas, usamos la del pescado para hacer las nuevas tortillas y aunque ponemos "a gusto del chef" en el menú, el cliente se queja de que la tortilla ya no sabe igual.
sábado, 19 de mayo de 2012
Five Why
Una de mis pasiones es darle demasiadas vueltas a un tema (y sí, lo considero una pasión y no un defecto). Desde hace poco me viene siempre a la cabeza el método Five Why (cinco “por qué” o 5W para abreviar), y hace unos días lo emplee por primera vez.
La situación era la siguiente. Llegando a la sala del café (y de la televisión), las noticias hablaban de una mujer que había abandonado a su hija recién nacida con una nota en la que la desesperación era el hilo conductor. La primera reacción que se escuchó fue un buen deseo “ojalá adopte a la niña una pareja que la quiera”.
Sin embargo, decidí aplicar el método 5W. La primera pregunta era obvia:
- Primer “por qué”. ¿por qué una madre abandona a un hijo recién nacido? (no hay que olvidar que lo ha gestado 9 meses). Respuestas variadas: por desequilibrio, por pobreza, por… decidí aplicar la ciencia. Cada respuesta se merecía su “por qué”, pero empecé por la de la pobreza.
- Segundo “por qué”. ¿Por qué una madre pobre abandona a su hijo recién nacido?… y aquí nos quedamos. Los asistentes decidieron cambiar de conversación.
Lo peor es que estoy seguro que al sexto o séptimo “por qué” la responsabilidad ya nos toca directamente a todos como por ejemplo no colaborar con asociaciones que permitan a la madre atender al hijo, ser demasiado codiciosos y querer ganar sin pensar en que eso hace perder a otros, etcétera… quizás por eso el método se para en el quinto “por qué”.
Mi reflexión de la situación: es más fácil parchear (solucionar) y no preguntarse las causas, no sea que no nos gusten, no sea que nos hagan responsables.
jueves, 16 de febrero de 2012
Prepara dos sobres
Desconozco si en otros países es habitual poner frases en los sobres de azúcar. En España es lo más normal, por lo que no me resisto a hacerme mi propia colección. Este sobre me ha recordado una anécdota que también habla de sobres:
Del sobre deduzco que trata de cómo eludimos las responsabilidades y tendemos a culpar al que estaba antes.
La anécdota, a la que hacía referencia antes, trata de un presidente que cuando le tocó acceder al poder, le llamó el anterior presidente a su despacho. El presidente saliente, le dio dos sobres numerados y le dijo:
– Cuando hagas algo mal, abre el primer sobre, y si vuelves a hacer algo mal, abre el segundo.
El presidente entrante, cometió un error y abrió el primer sobre en el que ponía “échame a mí la culpa”, en referencia al anterior presidente; así lo hizo. Al tiempo, el presidente volvió a cometer otro error y abrió el segundo sobre, tal como le habían dicho (especialmente teniendo en cuenta lo bien que le había ido el primer consejo). En el segundo sobre pudo leer “prepara dos sobres”.
Por cierto, buceando en Internet he localizado que la anécdota se la atribuyen a un presidente de la antigua URSS (enlace) y a un presidente de los USA (enlace), interesante.